En Cataluña, la seguridad pública vive una paradoja difícil de justificar: mientras la ciudadanía reclama más presencia policial y una atención más cercana, muchas instalaciones del Estado se encuentran en un estado de abandono que no encaja con la importancia de la labor que allí se desarrolla. El caso de la comisaría de la Policía Nacional en Sant Cugat, cerrada desde hace años, es solo uno de los ejemplos más visibles de una situación que se repite en distintos puntos del territorio.
En España solemos hablar de seguridad nacional cuando ocurre una crisis, un incendio, una inundación o una amenaza visible. Pero la seguridad nacional también se erosiona de forma silenciosa, cuando las instituciones del Estado pierden presencia, recursos o capacidad en territorios donde deberían estar plenamente asentadas. Eso es exactamente lo que está ocurriendo en Cataluña, y es hora de decirlo con claridad.
Rechazada la propuesta de convertir el cuartel de la Guardia Civil en viviendas protegidas
La propuesta de Sumar para convertir el cuartel de la Guardia Civil de Sant Vicenç dels Horts en viviendas de alquiler protegido ha sido rechazada en la Comisión de Defensa del Congreso con los votos en contra de PP, PSOE y Vox.
El sueño húmedo de la izquierda de convertir el cuartel de la Guardia Civil de Sant Vicenç dels Horts en pisos de alquiler protegido se ha topado con un muro en el Congreso de los Diputados. La propuesta -via Proposición no de Ley (PNL) de Sumar- ha sido tumbada en la Comisión de Defensa con los votos en contra de PSOE,