En Cataluña, la seguridad pública vive una paradoja difícil de justificar: mientras la ciudadanía reclama más presencia policial y una atención más cercana, muchas instalaciones del Estado se encuentran en un estado de abandono que no encaja con la importancia de la labor que allí se desarrolla. El caso de la comisaría de la Policía Nacional en Sant Cugat, cerrada desde hace años, es solo uno de los ejemplos más visibles de una situación que se repite en distintos puntos del territorio.
En España solemos hablar de seguridad nacional cuando ocurre una crisis, un incendio, una inundación o una amenaza visible. Pero la seguridad nacional también se erosiona de forma silenciosa, cuando las instituciones del Estado pierden presencia, recursos o capacidad en territorios donde deberían estar plenamente asentadas. Eso es exactamente lo que está ocurriendo en Cataluña, y es hora de decirlo con claridad.
Dos detinguts i 87 identificats en un operatiu policial a la frontera entre Esplugues i l’Hospitalet
Un nou operatiu Límit acaba amb dos detinguts a l’avinguda del Torrent el mateix dia que el Congrés aprova la llei contra la multireincidència
Mossos d’Esquadra i les policies locals d’Esplugues i l’Hospitalet van desplegar ahir, dijous 12 de febrer, un nou operatiu Límit a l’avinguda del Torrent, a tocar del límit entre els dos municipis.